Innovación prosaica: el recaudo y la cola

En todo negocio hay que pagar (antes o después) para obtener la mercancía; sea que se vaya a consumir en el sitio, sea que sea para llevársela a otra parte. Y ahí aparece la cola: en la liquidación del valor a pagar, en la presentación de ésta al cliente, en la consideración de ésta por parte de éste, en la entrega del dinero (o plástico), en la contabilización – verificación que hace el cajero de este último, en la recepción de las vueltas (o firma del tiquete autorizando la carga del importe a la cuenta)

El PROBLEMA, que alarga la cola, es que todo lo dicho se hace en un mismo punto, todo junto (y todavía puede ser peor si hay que pagar antes de consumir pues se suma el tiempo que el cliente necesita para considerar las opciones, y el tiempo de espera para que le entreguen)

¿Cuánto VALOR hay en achicar el tiempo de cola o eliminarlo del todo si hubiera cómo? Mucho no hay duda: no sólo en la mayor satisfacción de los compradores antes en cola sino en la mayor cantidad de ventas derivadas de los compradores que antes desistían de hacer la cola. Piénsese por ejemplo en lo que sería la experiencia de acceder al Transmilenio si no existiera la tarjeta prepago para múltiples viajes…

¿Cómo extender una simple solución de prepago en el transporte público como ésta a más y más experiencias de compra de la vida diaria?

1. Imagínese usted por ejemplo que va de camino hacia una cita de negocios (y va tarde) y compra, desde que inicia su desplazamiento, parqueadero y valet parking… este último lo está esperando en la puerta del edificio dónde es su cita (además estaba lloviendo y usted no se mojó)

2. Imagínese usted que llega al supermercado, parquea, coge el “carrito” de compras, lo llena, sube la mercancía al carro y se va (ya pagó: el parqueadero y el mercado)

3. Imagínese que ya sabe dónde va a almorzar hoy, qué y a qué horas, llega al sitio, la mesa está dispuesta, se sienta, ya le están sirviendo su comida, come, tiene tiempo para degustar el cafe sorbo a sorbo, da las gracias y se va (ya pagó)

Todo esto funciona hoy en día si usted tiene secretaria, chofer y mensajero, pero ¿puede lograrse sin tener esos tres empleados a cargo? (de ese tamaño sería el VALOR de una solución tal)

Desde el celular, con máximo dos llamadas (una originada por el cliente y/o la otra contestada por el cliente), tendría que poderse hacer todo esto:

1. Llama al 1 8000 PARQUEADEROS y da su dirección de destino, le confirman disponibilidad y tarifa y usted autoriza recaudo vía su tarjeta universal de prepagos; con la segunda llamada recupera el carro

2. Llama al 1 8000 SUPERMERCADOS y da su punto de venta de destino, le asignan un “carrito” (que lo está esperando en la puerta del almacén); el “carrito” le va sumando y mostrando la cuenta según usted ingrese o retire mercancías de él; cuando se dirige hacia la salida recibe una llamada solicitándole autorización de transferencia electrónica por el importe y a cambio recibe usted y el “carrito” una clave que les hace franca la salida

3. Llama al 1 8000 RESTAURANTES y da su zona de destino y hora, acuerda menú deseado y valor a pagar; llega a la hora acordada, come lo acordado, da las gracias y para poder irse hace una segunda llamada, autoriza el débito del importe y obtiene su clave de salida

Así lo quiero ver funcionando

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